Como si de un bestiario medieval se tratara, en «Bestiarium» Diego Mestre presenta una galería de retratos de animales de gran fuerza visual como únicos protagonistas. Son animales cercanos y a la vez desconocidos, mostrados con la meticulosa precisión de un ilustrador como un elegante tratado de zoología y realizados con tinta china, acuarela, óleo o grafito.

Una de las particularidades más significativas de la exposición es la utilización como materiales de apoyo de cartones y papeles de conocidas marcas comerciales reciclados en combinaciones (a veces disonantes) con los dibujos de los animales. La superposición de los elementos tipográficos y figurativos da la oportunidad de contemplar los animales desde una perspectiva diferente que lleva a la reflexión sobre el alejamiento –cada día mayor- entre la naturaleza y el ámbito urbano del hombre del s. XXI y la influencia de éste en el entorno animal.

En esta combinación poco ortodoxa de materiales y figuras se aprecia la influencia que el cartelismo ha ejercido sobre el autor, sobre todo en la serie “Aves” donde las figuras se adaptan a las letras del papel reciclado.