No es lo que parece. No es lo siguiente al aberrante Halloween ni otra concesión absurda a la colonización cultural USA. Tiene una explicación: uno de los regentes de Gran Torino, Juan Carlos, es de origen estadounidense y nos propone descubrir la vertiente gastronómica de esta celebración, presente en tantas películas de Hollywood.

Según la tradición, Acción de Gracias conmemora la fiesta que en noviembre de 1621, el gobernador de Plymouth (Massachusetts), William Bradford, ofreció con motivo de la primera cosecha exitosa desde la llegada de los colonos a este asentamiento un año antes.

A la celebración fueron invitados los nativos como muestra de concordia y agradecimiento (habían enseñado a los pobladores técnicas de cultivo y pesca). Estos acudieron también con alimentos, entre otros, carne de ciervo y  pavos, de ahí la costumbre que se ha mantenido hasta hoy.

Si bien esta versión es la más popular, para muchos historiadores se sostiene con escaso rigor y demasiada mitología. Pero tampoco vamos a ponernos estupendos porque de mitos, ritos y tradiciones de origen cuestionable sabemos mucho por aquí.

Sea como fuere, aquella fiesta de la cosecha ha devenido para los norteamericanos en un día para compartir bendiciones y buenos deseos con la familia y los seres más cercanos. En 1863 Abraham Lincoln proclamó de forma oficial la celebración del Thanksgiving Day el último jueves de noviembre y en 1941 el Congreso de Estados Unidos declaró este día como festivo nacional.

El menú tradicional, que es el que sirven en Gran Torino, está inspirado en las viandas que se ofrecieron en aquella primera celebración. Antes de empezar el ágape, Juan Carlos, responsable de sala, explica en su desacomplejado valencià de New Jersey, los diferentes platos.

El protagonista principal es, por supuesto, el pavo, presentado con toda su jugosidad (sí, jugosidad) tras más de seis horas de horneado. Y de acompañamiento, purés, verduras, la gelatina de arándanos… vaya, como si estuviéramos compartiendo mesa con Tony Soprano o Rachel Green en una de esas escenas memorables que nos ha deparado el cine y los seriales de televisión alrededor de esta celebración.

Una estupenda experiencia gastronómica que María José, como todo lo que pasa por sus manos, prepara con esmero y buen gusto. Quizá no sea una propuesta tan cool como un restaurante etíope o taiwanés, pero es innegable que también tiene su punto exótico.

Gran Torino ofrece este menú durante los fines de semana de noviembre y diciembre.

Restaurante Gran Torino

C/ Comfraria de l’Assumpció, 8. Gandia

Reservas: 659 734 978

 

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